Paulos Faradsh Ranho fue secuestrado el 29 de febrero.
En el incidente, los captores mataron al conductor del vehículo en que viajaba y dos de sus acompañantes.
Al conocerse la noticia, el papa Benedicto XVI reclamó la liberación del religioso.
Una asociación cristiana en el norte de Irak sostuvo que Ranho fue asesinado y que “murió como un mártir”.
Desde la caída del régimen de Saddam Hussein hace cinco años, la minoría cristiana en el país es objetivo frecuente de secuestros y ataques.
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